En cada vez más más establecimientos se está poniendo sobre la mesa de discusión la
necesidad de contar con un software de gestión. Sin embargo, de la idea a tenerlo funcional y
activo en nuestro establecimiento, hay un largo trecho.¿Qué está pasando?
Contar con un software que nos ayude a ordenar nuestros números requiere tiempo para
agarrarle la mano y a veces las urgencias del día a día lo van poniendo en segundo. Como
consecuencia, muchos deciden claudicar: Según los números que manejamos, 7 de cada 10
implementaciones fracasan durante los primeros tres años. En parte, porque los equipos de
trabajo de las empresas no adaptan su cultura organizacional a la de trabajar con un software.
Quizás por esa razón hoy solo 10 mil de entre las más de 250 mil explotaciones que hay en el
país cuentan con un software de gestión.
A pesar de las dificultades a la hora de implementar un software en nuestro campo, existen más
razones para seguir insistiendo que para no hacerlo. Lo que quizás nos falta es ver ese retorno
en la diaria. Y como desde Grupo Cencerro estamos convencidos de que esta herramienta es
un gran aliado de la gestión económica financiera, acá te contamos tres momentos en donde se
ve reflejado que un software de gestión hace la diferencia.
No está de más mencionar que un software de gestión no va a funcionar si no contamos antes
con una cultura de gestión dentro de nuestro establecimiento. De lo contrario, como decimos
en la jerga, será como tener un auto deportivo en un camino rural lleno de pozos. Otro punto a
destacar es que la implementación se tiene que hacer ordenada y para ello hay tres pasos a
seguir que muy resumidamente son:
● Diagnóstico y selección de software
● Estandarización de procesos dentro de la empresa (quien va a hacer qué una vez esté
funcionando el software)
● Capacitación
● Ejecución
Para saber más de los pasos a seguir, te invitamos a leer este artículo que escribimos.
1 Stock de insumos:
Como dijimos en la radiografía de costos de la 21/22, una de las claves en este año tan incierto
será tener a raya estos números, debido a los aumentos generalizados de los insumos en
comparación con el año pasado. Y justamente uno de los grandes dolores de cabeza del
productor agrícola es la gestión de los stocks de insumos. Como sabemos, no solo son carísimos
sino que con las urgencias del día a día nos cuesta tener claridad y orden de cuánto tenemos. Y
si se pierde el circuito de los insumos con los que contamos, se pierde su trazabilidad. Ahí

entran en juego los sistemas de gestión, ya que “te obligan» a que lleves un registro exacto de
los remitos de ingreso y de los consumos de esos insumos con órdenes de trabajo: el fumigador
retiró 10 litros de glifosato que necesitaba para sus labores y luego el ingeniero agrónomo hizo
una orden de trabajo por ochos litros que se necesitaron para fumigar. Si cargamos todo
correctamente, el responsable del software sabrá que quedó en stock un remanente de dos
litros que se pueden usar para futuras ocasiones.
Trabajando con clientes a lo largo de la campaña vemos muy buenos beneficios en la gestión de
insumos porque el software les ha permitido tener claridad de sus stocks y ahorrar mucho en
gastos que no eran necesarios. Esto significa hacer un uso eficiente de nuestros recursos.
2 Stock de hacienda:
En el destete, cuando separamos ternero de vaquillona o cuando vendemos hacienda y
tenemos que dar de baja las cabezas que estamos vendiendo, entre otras. Cada movimiento en
nuestra hacienda implica pasar a una categoría nueva. Y en la ganadería puede haber veinte o
más categorías que tienen sus características que se requieren atender y monitorear y que a
veces cuesta seguir constantemente. El software de gestión acá también hace la diferencia.
Los movimientos de nuestra hacienda y los cambios que requieren a veces los pasamos por
alto, pero con el software, en cambio, te obliga a sistematizar todo paso a paso. Todos los
meses tendremos que ir registrando, mortandades, nacimientos, cambios de categoría, entre
otros. Los resultados se ven, por ejemplo, cuando vas a facturar ya que vamos a saber
perfectamente qué estamos facturando. En resumen, el sistema te ayuda a tener el stock de
hacienda al dedillo. Esto sirve muchísimo para los productores que no viven en el campo y
quieren llevar un stock de hacienda exhaustivo y estar presentes a la distancia tomando las
mejores decisiones.
Margen bruto por hectárea:
No vamos a mentir, calcularlo es difícil. Pero si hicimos las cosas bien y registramos todas las
ventas, compras, órdenes de trabajo, y todos los movimientos productivos que se hicieron a lo
largo de la campaña, estaremos en condiciones de calcular el margen bruto por hectárea, por
cultivo.
Llegar a este dato requiere trabajo, porque es el equivalente a la perfección en cuanto a gestión
de la información. Es a lo que cada establecimiento debería aspirar a llegar. Pero que sea difícil
no significa que sea imposible. De hecho algunos de nuestros clientes ya lo han logrado. Se
requiere mucha gimnasia de gestión y obviamente manejar muy bien el software después de
una curva de aprendizaje. Pero a la luz de los resultados, vale la pena intentarlo.

Por Ezequiel Cruz – Grupo Cencerro
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