Si la agricultura de precisión comenzó a mediados de la década de 1990, hoy estamos en medio de otra revolución agrícola, una que comenzó a principios de la década de 2010.

Caracterizado por el desarrollo y adopción de varias tecnologías digitales nuevas, es “Agricultura 4.0”, también conocida como agricultura inteligente o digital. Puede considerarse una evolución de la agricultura de precisión; pero Agricultura 4.0 es mucho más que eso.

De hecho, podemos verlo como un fenómeno dualista. Por un lado, está la continuación de la agricultura de precisión mediante el uso de nuevas tecnologías avanzadas, como sensores, drones y blockchain, que permiten la automatización de muchas actividades de producción. Por otro lado, Agricultura 4.0 habilita el “Internet de la agricultura”, es decir, el uso y análisis inteligente de datos aplicados a toda la cadena de suministro, lo que implica la reducción de costos y la mejora de la calidad y trazabilidad de los productos agroalimentarios.

Gracias a la introducción del Internet de las cosas, el análisis de big data, la inteligencia artificial y blockchain, ahora es posible administrar una mayor cantidad de información y tomar decisiones de una manera más precisa, y transferir este enfoque de valorización de datos a todo el negocio y sus cadenas de valor.

El Observatorio Smart AgriFood del Politecnico di Milano y la Università degli Studi di Brescia realizaron un análisis de 456 productos y servicios ofrecidos por más de 200 proveedores de tecnología en Italia, así como 136 artículos científicos internacionales.

Este análisis destacó que un aspecto crucial de Agricultura 4.0, junto con el proceso de digitalización mencionado anteriormente, es la oportunidad para que los agricultores se conecten con los diferentes actores de la cadena alimentaria para intercambiar datos y servicios útiles. Esto genera nuevas oportunidades comerciales y eficiencia tanto para los agricultores como para los proveedores de insumos, servicios y técnicos.

Por ejemplo, durante la cosecha, los agricultores pueden coordinarse mejor con las empresas de transporte y procesamiento de alimentos; un fabricante de equipos originales puede ofrecer servicios de monitoreo y mantenimiento basados ​​en datos generados por máquinas; o los agrónomos pueden ofrecer información sobre el tratamiento de forma remota.

Además, los datos recopilados a lo largo de toda la cadena de suministro pueden mejorar la transparencia, mejorar la trazabilidad de los alimentos y generar nuevas oportunidades de mercado al permitir el intercambio de información con los consumidores. En Italia, por ejemplo, varias empresas agroalimentarias basan su propuesta de valor en la transparencia, la trazabilidad y la garantía de origen.

Por último, los datos agrícolas se pueden monetizar directamente: incluso si aún no son muy comunes, hemos estudiado casos interesantes de agricultores que comparten sus datos por una tarifa en plataformas que los analizan para producir información y pronósticos precisos, por ejemplo, sobre eventos climáticos, tendencias del mercado o precios de las materias primas. En el futuro, las empresas agrícolas podrían tener la oportunidad rentable de convertirse también en proveedores de servicios, diversificando su negocio principal, la producción primaria, en nuevas áreas ofreciendo servicios y datos.

Una de las principales oportunidades que ofrece la Agricultura 4.0 es la posibilidad de que el agricultor traspase los límites de la explotación.

En este sentido, la Agricultura 4.0 surge como un paradigma necesario para aumentar la rentabilidad y la sostenibilidad económica, ambiental y social de la agricultura. Por ejemplo, al integrar silos de datos, los agricultores tienen la oportunidad de reducir aún más los insumos, automatizar los procesos y aumentar los rendimientos. Además, pueden elegir socios comerciales de manera flexible, aumentar su poder de mercado y acceder a servicios efectivos de una manera más eficiente.

Por lo tanto, la agricultura 4.0 juega un papel determinante con respecto a la sostenibilidad, al permitir que las prácticas agrícolas se adapten al cambio climático, reduzcan las emisiones de gases de efecto invernadero y utilicen de manera más eficiente insumos como el agua y los fertilizantes, todo ello preservando la biodiversidad y haciendo frente al estrés hídrico.

Obviamente, para aprovechar al máximo este paradigma, la gestión de la valorización de datos se convertirá en una competencia clave para aprovechar todas las oportunidades. Es algo que no será familiar para la mayoría de los agricultores: de hecho, hemos visto, a través del análisis de la literatura académica y los estudios de casos de todo el mundo, que existe una falta general de enfoque estratégico para los datos en la agricultura. A menudo se lo ve como un “subproducto” de las operaciones agrícolas, más que como un activo estratégico por derecho propio.

Los conjuntos de datos se utilizan para administrar las operaciones comerciales o con fines regulatorios (por ejemplo, para cumplir con las reglas de trazabilidad de los alimentos), pero a menudo no existe una estrategia basada en datos. El enfoque estratégico debe basarse en un viaje, lo que el Observatorio Smart AgriFood ha llamado el ‘Viaje de Big Data Agroalimentario’, que implica la redefinición de la estrategia de datos de una empresa y cómo se implementa en diferentes funciones. También es una redefinición de la figura del agricultor, que es el actor principal involucrado en esta transformación.

La inversión en infraestructura y el desarrollo de competencias permitirá eliminar las barreras que ralentizan el cambio de la agricultura de precisión a la Agricultura 4.0. Por supuesto, la propiedad y la privacidad de los datos siguen siendo problemas importantes por resolver, y requerirán acciones específicas de los organismos públicos, así como estudios en profundidad sobre la asignación de poder, para garantizar a los agricultores sus derechos sobre el uso y el intercambio de datos.

FUENTE:

Filippo Renga, Andrea Bacchetti, Chiara Corbo & Dana Bonaldi

agfundernews.com

5 de Noviembre, 2021 

Add a comment